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Tracy Mc... McGrady

Bueno señores hacía ya tiempo que no me pasaba por aquí. Y hoy pensando y pensando se me vino a la mente uno de mis jugadores favoritos "T-Mac".
Sí ese hombre que llegó a la NBA sin pasar previamente por la Universidad, sí ese mismo que ha jugado en Raptors, Orlando y que ahora juega en los rockets.
El mismo que salió número 75 en la revista SLAM en los puestos de mejor jugador de la historia.
De él mismo os voy a hablar esta noche.


Infancia

Tracy vivió con su madre y con su abuela en Florida en el pueblo de Auburndale donde todos le conocían por el mote de "Pumpkinhead", el cual le puso su tía.
Tracy no tardaría mucho en darse cuenta de lo habilidoso y atlético que era para los deportes. Jugaba al béisbol pero finalmente se decantó por el baloncesto gracias a su ídolo, Hardaway.




Tracy Mcgrady jugando a su segundo deporte.


Instituto

McGrady jugó en el equipo del instituto desde su año Junior (el primero) y no fue hasta el tercer año cuando verdaderamente promedió grandes números esto se vió eclipsado por culpa de problemas en el instituto. Fue expulsado del equipo por insultar a un profesor, además T-Mac no esque fuera un gran estudiante que digamos, y además era muy muy vago.
Sin embargo su suerte cambió en un abrir y cerrar de ojos, le llamaron personalmente para que fuera a jugar al campus de verano de Adidas donde el mejor jugador era Lamar Odom, T-Mac se hizo notar cuando le retó. En el All-star game del campus Mcgrady hizo todo tipo de virguerías incluido un mate molinillo que le catalogaría de por vida.
Esto le dio fama y muchos institutos fueron detrás de él, finalmente se decidió por el Mount Zion Christian Academy en North Carolina, en el cual entrenaba una gran entrenador muy duro y estricto que le vendría muy bien a este gran jugador. Tan gran jugador era que lideró a su equipo hasta el puesto nº 2 de la clasificación anual.
El agente de Adidas que le ayudó y su entrenador le recomendaron que pasara por la universidad pero él decidió dar el salto directamente además de que un buen puesto tendría asegurado ya que en el draft de 1997 no había muchos grandes jugadores.

NBA

Toronto Raptors (1997-2000)

Fue elegido en el puesto número siete del draft de ese año. Había otros equipos interesados pero al final cayó allí en Toronto.
No fue su mejor etapa NBA estaba en sus primeros años y como era de esperar debía madurar mucho en sus dos primeros años promedió:

9,3 puntos, 5,7 rebotes y 2,3 asistencias en 22,6 minutos de juego.

Y al año siguiente consiguieron meterse en Play-Offs , ese año promedió
15.4 puntos y 1.9 tapones por partido y quedó tercero en el concurso de mates siendo eclipsado por su primo Ganador y compañero de equipo en el concurso y en el resto de las facetas.
Mcgrady quería nuevos aires.


Tracy Mcgrady junto a su primo Vince Carter.

Orlando magic (2000-2004)

Para mi parecer su mejor etapa en la NBA. En esta etapa Mcgrady mejora muchisimo sus estadísticas que le valieron para conseguir el trofeo de Jugador Más Mejorado de la NBA (Con mayor progresión de la liga) ; 26.8 puntos.

Ese mismo año también participó en el All-Star y estuvo en el segundo mejor quinteto de la liga. En esta etapa lo unico que hizo Mcgrady fue mejorar en su juego. Al año siguiente entró en el primer mejor quinteto de la liga, y se quedó cuarto en la lucha por el MVP , el cual conseguiría al año siguiente promediando 32.1 puntos por encuentro .

En la temporada 2003-2004 la cosa fue un poco a peor el equipo encadenó una mala racha de derrotas 19 en concreto, A la lesión típica de Hill se unían la de otros compañeros, y además el promo Tracy no jugó algunos partido unos por lesión y otros por la muerte de su querida abuela.

Pero aún así gano el MVP por segundo año consecutivo promediando 28 puntos por partido.

Viendo como se las gastaba T-Mac en Orlando
Houston Rockets (2004-presente)
Ese mismo año fue lider de su equipo y protagonista de una de las mejores, por no decir la mejor remontada de la historia metiendo 13 puntos en los 33 segundos finales del encuentro:


Dos palabras im-presionante
En la siguiente temporada no estuvo muy bien ya que se perdió bastantes partidos debido a las lesiones, espasmos en la espalda.
Al año siguiente al principio seguía igual que el anterior con esos daños en la espalda con su fisico notablemente reducido su capacidad no era la misma pero al final de la temporada fue el jugador más joven en conseguir 14.000 puntos y 4.000 rebotes .
A la temporada siguiente 2007-2008 llegaron tambien a play-offs pero fueron derrotados por segunda temporada consecutiva esta vez por los Jazz.
En la temporada 2008-2009 se lesionó y no pudo participar en los play-offs
Desde aquí espero que para la temporad que viene este mucho mejor y que haya baloncesto de Mcgrady para rato.
Bueno espero que les haya gustado es mi primer "Reportaje" de un jugador y creo que me ha salido bastante bien. Personalmente creo que es uno de los grandes y espero como ya dije que el año que viene de otro poquito mas de caña.
Liose.

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Chris Andersen, el segundo vuelo de Birdman

Chris volaba, como un pájaro. Alzaba sus larguísimos brazos y daba un imponente salto sin techo hasta el aro. Machacaba con fuerza. Para celebrarlo, Chris agitaba los brazos de arriba a abajo, simulando el vuelo de un ave. Siempre le gustó su apodo: Birdman.

Chris Andersen, un hombre con el baloncesto a flor de piel (literalmente)

Nació hace casi 31 años en Long Beach, California, aunque nada más nacer sus padre se llevo a la familia a Texas. La madre de Chris, una peculiar mujer de la que Andersen heredó su gusto por los tatuajes y las Harley-Davidson, siempre sospechó que el motivo del traslado era hacer más sencillo los trámites de divorcio. No fue un matrimonio especialmente feliz. Aún así, su padre empezó a construir una casa en el pequeño pueblo texano de Iola con dos habitaciones, una para el matrimonio Andersen, y otra para Chris y sus dos hermanas April (la mayor) y Tamie (la menor). La ducha la tenían en el exterior.

No llegó a acabar la casa. El padre de Chris se marchó al otro lado del estado antes de finalizar la construcción, dejando a su mujer y a sus tres hijos con "medio bote de mantequilla de cacahuete y poco más" (según su madre). El tío materno de Chris tuvo que viajar desde California para acabar la casa que su padre dejó a medias. La situación económica era desesperante. Linda, la madre de Chris, no conseguía trabajos estables, y la ruína llamaba constantemente a la puerta. Finalmente, tuvo que llegar a la dolorosa situación de tener que separar la familia. Decidió llevar a los dos hermanos mayores (April y Chris) con su padre, para poder seguir adelante con dos bocas menos por alimentar. Chris tenía 10 años.

Pero la cosa no fue a mejor. Al contrario. Linda perdió el contacto con su ex-marido y con sus hijos. Finalmente, supo que Claus, el padre, había dejado a sus hijos en un internado especial para niños "desamparados". Tres años tuvieron que pasar April y Chris en el internado de Cumberland hasta que su madre pudo llevárselos de vuelta a Iola. Al menos el joven Chris no perdió el tiempo. Había descubierto un juego que lo marcaría de por vida: el baloncesto.

En el instituto de Iola, Andersen causó sensación. Ya con una altura considerable, era un jugador dominador, veloz y con una potencia de salto tremenda. Ya en su primer año en el high school, llegó a promediar un triple-doble en puntos, rebotes... y tapones. Estaba destinado a jugar en una universidad de una cierta categoría, pero Andersen ya empezaba a mostrar algunos problemas. Sus notas eran lamentables, y empezaba a juntarse con "malas compañías". Finalmente, tuvo que conformarse con acudir a la cercana Universidad de Blinn, un desconocido college sin proyección alguna. Corría el año 1998.

Aún así, empezada la temporada surgió la posibilidad de marchar a la más prestigiosa Universidad de Houston, cuyo entrenador era el legendario Clyde Drexler, pero la cosa acabó como el rosario de la aurora. Andersen se peleó con los entrenadores y directores de Blinn, que no le dejaron irse a Houston. El jugador se enfadó, y dejó el equipo antes de Navidad. No jugó el resto de la temporada. Igualmente, se fue a Houston (la ciudad) a jugar partidos de exhibición, llamando la atención de un equipo chino que hacía una gira por Texas. Andersen, que apenas había salido del Estado de la Estrella Solitaria, estaba a punto de afrontar la mayor aventura de su vida. Fichó por los Jiangsu Nangang Dragons de la liga china. Ahí tuvo la oportunidad de disputar la zona con un jovencísimo pivot que ya apuntaba maneras (y centímetros): Yao Ming.

Disputó una temporada concentrado al 100% en el baloncesto, y volvió en 1999 a Estados Unidos. Tras dos años en las ligas menores, Andersen fue invitado a participar en la Liga de Verano que organizan los Nuggets (el Rocky National Revue). La franquicia de Colorado vio potencial en él, y le fichó en noviembre. Por la puerta de atrás, evidentemente sin haber sido drafteado por su espantada en Blinn, Andersen había entrado en la mejor liga del mundo.

Andersen en su primera época como Nugget

Sus tremendos tatuajes, su intensidad defensiva, su gran potencia de salto y su peculiar personalidad le hicieron muy querido en Denver. Usado como especialista defensivo en la zona, Andersen nunca destacó por números, pero si en desactivar a los hombres altos del equipo contrario. En 2004 Andersen decidió cambiar de equipo. Fichó como agente libre con New Orleans, por un nada desdeñable contrato de 14 millones de dólares. En su último año en Denver había aparecido en el All-Star como participante del conjunto de mates, dando a conocer a Birdman por todo el mundo. Todo parecía ir bien... hasta que llegó Katrina.

Ya en New Orleans, en una curiosa foto con el aún senador Obama

Su primera temporada fue más que buena. Volvió al concurso de mates, se había puesto al público de New Orleans en el bolsillo, y Andersen había comprado una preciosa casa en New Orleans, donde vivía con su novia. Pero en el verano del 2005 el huracán Katrina la arrasó. Esto se juntó con la ruptura de su relación sentimental, y una fuerte discusión con su madre que provocaría que se dejaran de hablar. Cuando el siguiente otoño los Hornets reanudaron los entrenamientos en Oklahoma City, Andersen se presentó con casi 10 kilos de más. En Oklahoma City, Andersen se encontró solo, desamparado, y encima su rendimiento deportivo había caído en picado. Empezó a abusar del alcohol, de la dulce compañía de las groupies, de los night-clubs de la ciudad y, finalmente, de las drogas. Nunca se ha desvelado oficialmente cuál fue la droga a la que se aficionó Andersen, pero el mismo jugador declaró que "al menos, me ayudó a bajar de peso"...

Y fue el 25 de enero del 2006 cuando llegó el punto más bajo en la carrera, y quizás en la vida, de Chris Andersen. La NBA le supendió por dos años al haberlo cazado en un control de sangre con restos de droga en su organismo. Era la segunda vez que esto ocurría tras el caso de Stanley Roberts (que no volvería a la NBA) en los 90. Andersen fue apartado del equipo y abandonado a su suerte. Por suerte, el "Hombre pájaro" encontró aquí un motivo por el que volver al punto de partida, cuando aún era un jugador de segunda fila que entró por la puerta de servicio a la NBA. Acató la sanción, se pasó unos buenos meses en rehabilitación (suerte de aquel contrato con los Hornets), y se propuso volver a la NBA en plena forma. Se reinstaló en Denver, y entrenó duramente en el Greenwood Athletic Club con la determinación de volver a la máxima competición entre ceja y ceja.

Birdman guiñando un ojo al futuro

El nombre de Chris Andersen estaba más o menos olvidado cuando casi dos años después solicitó volver a la liga. Pero la cosa no era tan fácil. Tenía que convencer a la NBA, y al Sindicato de Jugadores, de que ya era un hombre limpio, con informes médicos certificados y testimonios que avalaran su buena conducta, aparte de una declaración jurada sobre su desintoxicación de las drogas. Andersen lo hizo todo, y bien. Hubo un auténtico clamor entre los medios de comunicación, entre sus ex-compañeros y entre sus rivales, para darle una segunda oportunidad a Andersen. La NBA no tuvo dudas en darle de nuevo permiso para jugar en la NBA. Birdman había vuelto.

Los Hornets lo volvieron a reclutar al final de la campaña 2007-08, pero apenas tuvo minutos. Fue liberado de su contrato al finalizar la temporada, y fue fichado por Denver, la franquicia que le dio la primera oportunidad en la NBA. El resultado de la confianza depositada en Denver lo hemos visto durante toda la temporada. Pieza imprescindible desde el banquillo del juego interior de los Nuggets, tremendo competidor y segundo mejor taponeador tras el intocable Dwight Howard (aunque le supera en tapones por 48 minutos). Además, se ha convertido en uno de los jugadores más carismáticos de la franquicia y en uno de sus rostros más populares. Y, para colmo, su vuelta ha coincidido con la mejor temporada de la franquicia en más de 20 años, y Andersen se ha marcado unos play-offs impecables, incluyendo algún espléndido partido en ataque como en el tercer juego de las Finales de Conferencia ante Lakers.

En su vuelta a Denver, más maduro, más jugador, y más tatuado (si cabe)

Birdman ha vuelto, y por fin es para quedarse. Ya no se equivocará otra vez. ¿Quién quiere volver a caer, cuando puede volar eternamente?


De postre, un ejemplo de cómo se las gasta Birdman en cancha (pobre Rudy...)

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Sam Cassell, "the Maryland Motormouth"

Sam Cassell habla. Habla mucho. Su ex-entrenador en los Clippers, el no especialmente amigable Mike Dunleavy, reconocía que la mitad de las veces no entendía lo que decía. Su ex-compañero en el Staples, Cuttino Mobley, creía que ni siquiera el propio Cassell se entendía a si mismo. Es difícil saber si esta incontinencia verbal de Cassell en los vestuarios y en la cancha (no sólo hacia el adversario como su buen amigo Kevin Garnett, sino hacia sus propios compañeros) tiene parte de la culpa de su carrera de trotamundos en la NBA. 9 camisetas diferentes en 17 años de profesional (y la "extra" de su único All-Star, el del 2004, donde se estrenó ya con 34 años).

Nacido en Baltimore hace 39 años, Cassell pasó de su Maryland natal a Texas donde pasó sus años de high school, y luego se fue a Florida, vistiendo la camiseta de los Seminoles de Florida State. Formó un extraordinario dueto exterior con Bob Sura (que en la NBA es más conocido como el hombre al que le anularon un triple-doble por fallar expresamente un tiro, y así coger su 10ºrebote), aunque no llegó nunca a una Final Four. Quizás por eso, a pesar de ser uno de los mejores bases de la NCAA, sólo consiguió ser elegido en el número 24 del draft de 1993, aquél en el que un palillo de 2.29m llamado Shawn Bradley fue elegido sólo por detrás de Chris Webber.

La suerte fue que su destino no estuvo nada mal. Pocos jugadores pueden presumir de ganar dos anillos en sus primeros dos años como profesional, y además con un cierto rol de importancia. Fue el segundo base, tras el hoy insoportable comentarista Kenny Smith, de aquellos míticos Rockets de Olajuwon, Drexler y el entrenador Rudy Tomjanovich que consiguieron dos títulos consecutivos (los únicos de su historia) en el 94 y en el 95. A modo de curiosidad, esas dos primeras temporadas fueron las únicas en las que promedió menos de 10 puntos por partido.

Cromo de Sam Cassell en su epoca como Rocket

A mediados de su tercera temporada en los Rockets, Sam Cassell promediaba, saliendo del banquillo, 14.5 puntos de media. Era una pieza básica de Houston, pero los Rockets tuvieron a tiro la posibilidad de montar uno de los "big-three", a priori, más espectaculares de la historia. Charles Barkley se unía a Drexler y a Olajuwon para buscar el "three-peat". Cassell fue una de las monedas de cambio que Phoenix pidió a cambio, y por tanto tuvo que hacer las maletas para Arizona. Por cierto, aquellos Rockets, con un Drexler mermado por las lesiones, acabaron siendo destrozados por los Sonics de Payton y Kemp en las Semifinales de Conferencia.

Aquel traslado fue el primero de muchos que tuvo que sufrir Cassell durante su carrera NBA. En aquella temporada, jugó 22 partidos con Phoenix, pero acabó volviéndose a mudar, esta vez a New Jersey, donde acabó el curso. En los Nets empezó a conseguir grandes números, acercándose al 20-10 de media (19.6 puntos y 8.0 asistencias) en la temporada 97-98, pero su reconocimiento global llegaría, irónicamente, en una de las franquicias menos mediáticas de la NBA: Milwaukee Bucks.

Los dos primeros años que jugó en Winscosin fueron los mejores que se recuerdan en Milwaukee desde los años setenta. Los Bucks tuvieron su "big-three" particular: el anotador compulsivo Glenn Robinson, el superclase Ray Allen y el líder absoluto, Sam Cassell. Ya por aquel entonces Cassell se convirtió en uno de los directores de juego más espectaculares de la liga. Gran anotador, buen pasador y, sobretodo, un auténtico motivador. Todos sus compañeros y entrenadores reconocen que el gran mérito de Casell iba más allá de los números. Era un líder, dentro y fuera de la cancha.

El Big Three de Milwaukee (más Tim Thomas por detrás)

Aquellos Bucks llegaron a poner contra las cuerdas a los Sixers de Allen Iverson en la Final de Conferencia del 2001, a los que llevaron al séptimo partido. Fue el año, por cierto, en el que llegó al equipo un joven rookie que sería años más tarde el líder de los Bucks, Michael Redd. Los Bucks no llegaron a volar tan alto en los años siguientes, y el proyecto acabaría desmantelado. Cassell sería traspasado a otro equipo de los "invisibles" en la NBA, los Timberwolves de Minnesota.

En Minnesota formó parte de otro "big-three", aunque algo más peculiar. Ya con 34 años, fue el revulsivo que animó a los Wolves a dar el salto adelante que tanto reclamaba su estrella indiscutible: Kevin Garnett. Junto a otro recien llegado, el polémico Latrell Sprewell, Minnesota llegó a su primera (y única) Final de Conferencia, cayendo ante los todopoderosos Lakers de Shaq y Kobe. El año siguiente, los Wolves fueron un polvorín que el coach Flip Saunders no pudo reconducir (demasiado gallo en el gallinero), y el equipo ni siquiera se clasificó para play-offs.

Garnett y Cassell, dos amigos en Minnesota

36 años tenía Cassell cuando fue traspasado por Marko Jaric y Lionel Chalmers. Era evidente que los Wolves tenían más esperanzas en el joven Jaric que en el ya veteranísimo Cassell, pero en los Clippers el "Maryland Motormouth" (el bocazas de Maryland) demostró que aún le quedaba gasolina y clase para dar y vender. En el primer año con Cassell en plantilla, la franquicia más desastrosa de la NBA moderna consiguió algo que nunca habían conseguido desde que, en los años 70, eran los Buffalo Braves: ganar una serie de play-off. Aquel año, Cassell se marcó unos números impresionantes para su edad: 17.2 puntos y 6.3 asistencias.

Los dos siguientes años, los Clippers volvieron a su nivel habitual de mediocridad y a Cassell empezó a pesarle el DNI por primera vez. Pero aún le quedaba una última etapa decisiva como profesional, y fue junto a dos viejos amigos suyos, Ray Allen y Kevin Garnett, ahora juntos en Boston. Fue oficialmente "cortado por lesión" por los Clippers a mediados de la temproada 2007-08 y fichó como agente libre con los Celtics. Ahí ejerció de suplente de lujo de un aún bisoño Rajon Rondo que pudo aprender muchas técnicas de perro viejo como director de juego. Cassell ejerció con gusto su papel de secundario y jugó minutos decisivos en más de un partido del play-off que llevaría a los Celtics a su primer título desde la época dorada de Larry Bird. Cassell acababa su carrera (aunque aún no lo sabía) como la empezó, con un anillo.

La (pen)última reencarnación de Sam Cassell

En la temporada 2008-09, Cassell no llegó a disputar ningún minuto. Sus piernas ya no eran las de antes, y daba la sensación de que su entrenador Doc Rivers lo reservaría para play-off, aunque en febrero fue sorprendentemente traspasado a Sacramento a cambio de una segunda ronda condicionada del 2015. Al día siguiente, Cassell fue cortado por los Kings para hacer sitio tras el trade con Chicago en el que estuvieron involucrados Salmons y Nocioni. Parecía evidente que Cassell, a efectos prácticos, ya no volvería a las canchas, pero fue ayer cuando se anunció su retirada definitiva.

No era sorprendente que uno de los jugadores más motivadores e inteligentes de la liga continuara su vida baloncestística en los banquillos. En las típicas encuestas anteriores al inicio de la liga, Cassell era un habitual como el más votado en la categoría "Jugador con más futuro como entrenador". Flip Saunders, su ex-entrenador en Minnesota, se lo lleva a Washington Wizards como asistente. Es de suponer que se lo pasará en grande, con esa eterna sonrisa instalada en su extraño rostro. Siempre le gustó dar órdenes desde el parquet. Sencillamente, ahora vestirá mejor

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Wayman Tisdale (1964-2009)

Wayman Tisdale, sonriente junto a su mejor amigo


Cuando el próximo otoño las aulas, y sobretodo, las canchas de baloncesto de la Universidad de Oklahoma abran sus puestas, echarán de menos dos caras. Por un lado, su alumno más célebre en el último curso, Blake Griffin, estará ya entrenando bastante lejos con su nuevo equipo NBA (salvo que acabe en los Thunder, claro). Por el otro, su anterior jugador de baloncesto más importante ya no asomará la cabeza, seguramente tarareando alguna melodía o incluso con su bajo eléctrico a cuestas, por las instalaciones de los Sooners. Wayman Tisdale ha muerto.

Aunque no nació en el estado de Oklahoma (fue en Fort Worth, Texas, en 1964), la vida de Tisdale ha estado siempre ligado al estado de los pioneros ("sooners", en inglés). Hijo de un pastor evangelista destinado a Tulsa, Tisdale empezó a destacar por sus dotes baloncestísticas en su high school de su ciudad adoptiva. En 1983, ingresó en la Universidad de Oklahoma, donde no tardó en convertirse en su absoluta referencia. Durante su periplo con los Sooners consiguió entrar en el equipo ideal de la NCAA (los premios All-American) en sus tres años universitarios, algo que nadie había conseguido antes, aparte de monopolizar el premio de MVP de su conferencia. Sus medias por partido en esos tres años fueron espectaculares: 25,6 puntos, 10,1 rebotes, 2.0 tapones y 66.1% en tiros de campo.

En su año sophomore, consiguió el mayor hito de su carrera deportiva al colgarse la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Los Angeles'84 compartiendo cancha con gente como Michael Jordan, Pat Ewing, Chris Mullin o Alvin Robertson, a las órdenes del mítico Bobby Knight. Un año después, entraría en el draft de la NBA, donde fue escogido en el 2ºpuesto por Indiana Pacers, sólo por detrás de su compañero de selección Pat Ewing. Ya por aquel entonces el joven Tisdale tenía dentro suyo el gusanillo de la música. Los domingos, tocaba el bajo eléctrico en las ceremonias religiosas que su padre oficiaba, y durante la concentración de la selección USA Sam Perkins y él mantenían largas y amenas conversaciones sobre música.


Curioso cromo de Tisdale en Los Angeles'84

Durante su carrera NBA, Tisdale nunca cumplió al 100% las expectativas que había en él como universitario. Nunca fue All-Star, y siempre tuvo la maldición de estar en equipos perdedores. Durante sus 11 primeros años como profesional, sólo una vez llegó a play-offs (en su segunda temporada con los Pacers), y sólo en sus últimas tres temporadas estuvo en un equipo con aspiraciones, los Phoenix Suns, entonces con Barkley de estrella, llegando como muy lejos a unas Semifinales de Conferencia. Como jugador era un 4 luchador con un interesante tiro de cuatro metros y muy aceptable defensor. Su mejor temporada fue con su segundo equipo, Sacramento, durante el curso baloncestístico 89-90, llegando a 22.3 puntos y 7.5 rebotes. Eso sí, liderando a un equipo con un desastroso balance de 23 victorias y 59 derrotas.


Tisdale, en su época en Phoenix junto a Sir Charles

Se retiró del baloncesto en 1997, pero ya con las ideas muy claras de cuál iba a ser su vida más allá de la pelota naranja. Aún como jugador de los Suns, ya había grabado dos discos de jazz, llamados muy oportunamente "Power Forward" y "In the zone". Sin necesidad de aprovecharse de su fama anterior, Tisdale se ganó un nombre entre el selecto club de amantes del jazz, llegando a ser número 1 de ventas con su disco "Face to face" en 2001.

El día 8 de febrero de 2007, Tisdale sufrió una caída doméstica que le fracturo la pierna derecha. Durante su tratamiento, los doctores descubrieron que tenía un osteosarcoma, o cáncer de rodilla. "Gracias" a su caída, se pudo descubrir a tiempo y empezar pronto su recuperación, pero el cáncer era realmente agresivo. En agosto de 2008, Tisdale tuvo que sufrir una amputación de parte de su pierna derecha para intentar prevenir la extensión del cáncer. En ningún momento Tisdale perdió el ánimo e incluso durante su recuperación grabó el que sería su último disco, con el deliciosamente baloncestístico nombre de "Rebound". Aparentemente recuperado, Tisdale pudo volver incluso a dar conciertos pocos meses después.

Pero la mañana del día 15 de mayo de este año, Tisdale fue ingresado en el hospital de Tulsa, donde vivía desde su retirada, por unos problemas respiratorios que le acabaron causando la muerte. Aparentemente, el cáncer se había extendido a los pulmones. La semana siguiente tenía pensado entrar en un estudio para volver a grabar un disco. Las reacciones de la gente del mundo del baloncesto y de la música coincidian en recordar a Tisdale como una persona optimista y luchadora, con una sonrisa siempre perpetua en su rostro. Así habría que recordarlo.


Tisdale repartiendo... música

A modo de curiosidad, Tisdale es, hasta la fecha, el único jugador al que se le ha retirado su camiseta, con el número 23, en la Universidad de Oklahoma. Ahí estuvo colgada hasta que, en 2007, Blake Griffin en persona le pidió permiso para llevar "su" número 23 en su honor, que Tisdale aceptó encantado, sabiendo con certeza que sería más que dignificado. No cabe duda que Griffin tendrá un recuerdo para Wayman Tisdale cuando David Stern le estreche la mano de aquí poco más de un mes en el Madison Square Garden.

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LeBron James...


LEBRON JAMES



LeBron Raymone James (nacido el 30 de diciembre de 1984 en Akron, Ohio) es un jugador estadounidense de baloncesto que juega en Cleveland Cavaliers en la NBA.

Cuando James, se proclamó 3 veces "Mr. Basketball" en Ohio durante el instituto, y apenas cursaba su temporada sophomore en St. Vincent - St. Mary's, ya era considerado por los medios de comunicación como la futura gran estrella de la NBA. Firmó un contrato de 90 millones de dólares con Nike antes de debutar en la NBA. Con 18 años, James fue elegido en la primera posición del Draft de la NBA de 2003 por Cleveland Cavaliers. Con los Cavs ha ratificado el prometedor futuro que se labró durante su estancia en el instituto, y en su primera temporada se llevó el Rookie del Año de la NBA. Desde que llegara a la liga, LeBron ha registrado muchos récords de precocidad, entre ellos del de jugador más joven de la historia en llegar a los 10.000 puntos. Desde 2005 ha sido All-Star (del que resultó dos veces MVP) y ha formado parte de los Mejores Quintetos de la NBA, siendo elegido en dos ocasiones en el Primer Quinteto. En la 2006, James terminó 2º en la votación del MVP de la NBA 2005-06. Su premio individual más importante llegó el 4 de mayo de 2009, donde James fue nombrado MVP de la temporada 2008-09.

James, popularmente conocido como "The King", "King James" y "The Chosen One", lideró a los Cavaliers a sus primeras Finales de la NBA en 2007, donde cayeron ante San Antonio Spurs. Desde los Playoffs de 2006, Cleveland ha estado siempre presente en la fase final de de la NBA.

Con la Selección de Estados Unidos consiguió la medalla de bronce en el Mundial de Japón 2006, mientras que en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 se coronó como campeón olímpico.

Con 2.03 metros de estatura, su posición es la de alero, pero su talento, versatilidad y un poderoso físico le permite jugar tanto de base como de ala-pívot.


High School(1999-2000)

St. Vincent - St. Mary consiguió un perfecto balance de 27-0 y ganaron el campeonato estatal de la División III, el primero de la escuela desde 1984. Lebron fue titular en un equipo que lideró junto a su amigo y futuro mánager Maverick Carter. Aunque Carter sea normalmente referido como el primo de James, en realidad no son parientes.

Lebron, que ya estaba en 1.90 de estatura, portó el número 23 de Michael Jordan. Contribuyó en su primera temporada con 18 puntos por partido con un 51.6% de acierto en tiros de campo, y 6.2 rebotes, mostrando una calidad inusitada para su edad. Irish superó contundentemente a Cuyahoga Falls, uno de sus principales rivales, en un encuentro en el que James se sumó a la fiesta con 15 puntos.En verano pegó un estirón que le puso en los 2.00 de altura



Año sophomore(2000-2001)

En su año sophomore y tras la graduación de Carter, James promedió 25.2 puntos, 7.2 rebotes, 5.8 asistencias y 3.8 robos.[3] Lideró al equipo a un récord de 26-1 y a su segundo campeonato estatal de la División III consecutivo. La final, disputada en el Jerome Schottenstein Center de Ohio State, albergó a 17.000 personas, entre los que se encontraban el técnico de North Carolina, Matt Doherty, y el de California, Ben Braun. James se llevó el MVP. Además, se convirtió en el primer sophomore de Ohio en ser nombrado "Mr. Basketball" por Associated Press y en ser elegido por USA Today en el primer quinteto del All-USA.

Los Fighting Irish se enfrentaron a Oak Hill Academy durante un torneo en enero. Este fue su test más duro, dado el prestigio de la institución, que contaba en sus filas con DeSagana Diop y Rashaad Carruth. Oak Hill venció 79-78, pero LeBron se llevó toda la atención, inclusive de los muchos ojeadores de la NBA y universidad que había en el pabellón. James acabó el partido con 33 puntos y tuvo en sus manos la victoria con dos tiros libres que falló y un tiro a la desesperada sobre la bocina. Participó en el USA Basketball Development Festival de Colorado Springs, siendo el primer underclassman de la historia en ser invitado al evento. Rompió récords con 120 puntos en los 5 partidos del Festival y fue nombrado MVP.


Año junior (2001-02)

En su tercer año en el instituto, sus números aumentaron hacia los 29 puntos, 8.3 rebotes, 5.7 asistencias y 3.3 robos,obtuvo de nuevo el ''MR Basketball''.Pidio entrar en el draft pero fue denegado por la edad, solo hicieron que se fijaran mas en Lebron James.A sus partidos despues de intentar entrar en el draft fueron grandes jugadores de la Nba como por ejemplo Shaquille O'Neal




Año senior (2002-03)

Para su cumpleaños 18, Gloria le compró a LeBron un Hummer H2 valorado en 80.000 dólares. Además de dos camisetas de Wes Unseld y Gale Sayers valoradas en 845 dólares de NEXT, una tienda de ropa urbana en Shaker Square, a a cambio de unas fotografías que posteriormente serían exhibidas en el local. Esto fue investigado por la Ohio High School Athletic Association (OHSAA), ya que bajo las normas de esta institución, ningún jugador amateur puede aceptar regalos que superen los 100 dólares.LeBron fue sancionado, pero tras apelar a los juzgados, vio reducida su sanción a dos partidos. Sin embargo, al equipo le despojaron una de sus victorias y le dieron el partido por perdido.Esta fue la única derrota oficial que sufrió SVSM en la temporada.
A pesar de los problemas fuera de la cancha, lideró a SVSM a un récord de 25-1 para dar a Irish su tercer campeonato estatal. En la final, vencieron 40-36 a Kettering Alter, con 25 puntos y 11 rebotes de LeBron.LeBron se llevo el premio al mejor jugador de instituto 2003.El 8 de febrero de 2003, James anotó 52 puntos contra Westchester (de Los Angeles), su mejor partido en cuanto a puntos en el instituto. También por tercera vez, James fue nombrado "Mr. Basketball" de Ohio y primer quinteto del All-USA..

Repitió galardones de Jugador del Año Gatorade y Jugador del Año PARADE High School, siendo el primero en repetir ganador en los 47 años de historia del premio. Además consiguió el MVP en varios eventos como el McDonald's All-American Game, el EA Sports Roundball Classic y el Jordan Capital Classic. En el McDonald's Game, James lideró al Este a la victoria 122-107 con 27 puntos, 7 rebotes y 7 asistencias. En el Round Ball Classic, hizo lo propio conduciendo al Oeste al triunfo 120-119 con 28 puntos, 6 rebotes y 5 asistencias, además de anotar la canasta ganadora a 25 segundos del final. En el Jordan Capital Classic, LeBron firmó 34 puntos, 12 rebotes y 6 asistencias, pero su equipo cayó 107-102.LeBron James finalizó su carrera en St. Vincent - St. Mary con 2.657 puntos, 892 rebotes y 523 asistencias en las cuatro temporadas que disputó.


NBA

Temporada 2003-04

Debutó ante Sacramento Kings, con 25 puntos, 6 rebotes, 9 asistencias y 4 robos. Después del partido, en rueda de prensa, le preguntaron como quien le gustaría llegar a ser, y respondió Jason Kidd. James admiraba a Kidd desde que llegó a la liga y le dedicó su primer triple-doble a él. En aquella temporada, James rompió records de precocidad como el jugador más joven en anotar 30 y 40 puntos en un partido. El 27 de marzo de 2004, anotó 41 puntos a New Jersey Nets. LeBron fue el jugador más joven en llegar a los 1.000 puntos (actualmente este récord llega hasta los 12.000 puntos).



Terminó la temporada promediando 20.9 puntos, 5.5 rebotes y 5.9 asistencias por partido.[9] Tras obtener el Rookie del Mes en la Conferencia Este durante toda la temporada, fue nombrado Rookie del Año por delante de Carmelo Anthony, y convirtiéndose en el primer jugador de los Cavaliers en recibir dicho trofeo.

Fue elegido para disputar el Rookie Challenge, donde firmó 33 puntos, 5 rebotes y 6 asistencias.


Temporada 2004-05

En la temporada 2004-05, James fue seleccionado para jugar su primer All-Star Game, donde firmó 13 puntos, 8 rebotes y 6 asistencias en la victoria del Este sobre el Oeste por 125-115. Además, se convirtió en el jugador más joven en conseguir un triple-doble y en anotar 50 puntos en un encuentro. Se marcó el triple-doble ante Portland Trail Blazers con 27 puntos, 11 rebotes y 10 asistencias. El 20 de marzo de 2005 firmó 56 puntos ante Toronto Raptors, récord de la franquicia. Se convirtió en el jugador más joven y el segundo más rápido (tras Oscar Robertson) en alcanzar los 3.500 puntos, 1.000 rebotes y 1.000 asistencias en su carrera.

Sus promedios fueron de 27.2 puntos, 7.2 asistencias, 7.4 rebotes y 2.2 robos de balón, siendo el quinto jugador en la historia de la liga en promediar 27 puntos, 7 rebotes y 7 asistencias en una temporada.Fue nombrado en el 2º Mejor Quinteto de la temporada, convirtiéndose también en el jugador más joven de la historia de la NBA en ser nombrado en uno de los tres Mejores Quintetos del año. Fue Jugador del Mes en los meses de noviembre y enero. Sin embargo, los Cavs de nuevo no se metieron en playoffs a pesar del balance positivo de 42-40


Temporada 2005-06

LeBron debutó en playoffs en 2006.

En la temporada 2005-06, James promedió 31.4 puntos, 7 rebotes y 6.6 asistencias, siendo el jugador más joven en promediar más de 30 puntos por noche en una temporada regular. Es junto con Michael Jordan, Oscar Robertson y Jerry West, el único jugador capaz de conseguir promediar 30 puntos, 7 rebotes y 6 asistencias en una campaña. Además, durante un tramo de temporada, igualó a Jordan y Kobe Bryant como los únicos jugadores desde 1970 que anotaban 35 o más puntos en nueve partidos consecutivos.Su mejor encuentro fue ante Milwaukee Bucks, con 52 puntos. Anotó por encima de 40 puntos en diez ocasiones, y por encima de 50 en dos. James fue seleccionado por segunda vez para disputar el All-Star Game y lideró al Este a la victoria por 122-120 con 29 puntos, 2 asistencias y 6 rebotes, convirtiéndose así en el jugador más joven en ganar el premio MVP del All-Star, con 21 años y 51 días.

Al terminar la temporada regular, James fue uno de los principales candidatos a conseguir el premio al MVP. Finalmente acabó segundo en la votación por detrás del base Steve Nash de Phoenix Suns, que lo ganaba por segundo año consecutivo. LeBron fue incluido, por primera vez, en el Mejor Quinteto de la NBA. Pasó a ser el más joven en alcanzar los 4.000, 5.000 y 6.000 puntos en una temporada, y todo ello en la misma campaña. En noviembre de 2005 y marzo de 2006 se llevó el Jugador del Mes en el Este.

Pulverizó sus propios records de la franquicia en lo que a una temporada se refiere: puntos en total (2.478), puntos por partido (31.4), tiros de campo anotados (875), tiros de campo intentados (1.823), tiros libres anotados (601) y tiros libres intentados (814).

Por primera vez desde que LeBron llegara a la NBA, los Cavs se clasificaron para playoffs. Acabaron con un balance de 50-32 y desde 1998 no alcanzaban la postemporada.En su debut ante Washington Wizards, James realizó un triple-doble con 35 puntos, 12 rebotes y 12 asistencias en la primera victoria de los Cavaliers. Se convirtió en el tercer jugador en conseguir un triple-doble en su primer partido de playoffs, tras Johnny McCarthy (1960) y Magic Johnson (1980).[17] En la serie, James promedió 35.7 puntos con un 57% en tiros de campo para dar la victoria por 4-2. Su promedio anotador fue el tercero mayor para un jugador que disputaba su primera serie de playoffs, tras Wilt Chamberlain (38.7 en 1960) y Kareem Abdul-Jabbar (36.2 en 1970). También se convirtió en el primer debutante que en su primer encuentro como visitante anotaba más de 40 puntos, con 41 en el tercer partido en Washington D.C. En Semifinales de Conferencia se enfrentaron a Detroit Pistons, contra los que cayeron eliminados por un 4-3. En la serie tuvo unos números de 26.6 puntos, 8.6 rebotes y 6 asistencias.

James promedió 30.8 puntos, 8.1 rebotes y 5.8 asistencias en su primera aparición en playoffs



TEMPORADA 2007-2008

En la temporada 2007-08, LeBron lideró por primera vez en la historia de Cleveland la clasificación de anotadores con 30 puntos por partido. Además, añadió 7.9 rebotes, 7.2 asistencias y 1.8 robos. Se convirtió en el segundo jugador en la historia de la liga en promediar, como mínimo, 27 puntos, 6 rebotes y 6 asistencias durante cuatro temporadas consecutivas. Sólo Oscar Robertson había sido capaz de conseguirlo anteriormente. Firmó seis encuentros por encima de 40 puntos, dos por encima de 50 y siete triple-dobles. Frente a New York Knicks, James se marcó 50 puntos, 8 rebotes y 10 asistencias, siendo el tercer jugador en hacer 50 puntos y 10 asistencias desde que la NBA y la ABA se fusionaran.

Ganó su segundo MVP del All-Star Game en Nueva Orleans, al firmar 27 puntos, 8 rebotes y 9 asistencias, liderando a la Conferencia Este a la victoria.
En un margen de 4 partidos promedió 28.8 puntos, 12.3 rebotes y 10.5 asistencias. El primero desde Wilt Chamberlain en 1968 en promediar estos números en ese corto periodo de tiempo. LeBron fue el primer jugador desde Bob Sura en 2004, en cosechar dos triple-dobles en dos días consecutivos. También es el primero desde Magic Johnson en 1988,[26] en cosechar dos triple-dobles en dos días consecutivos, dos veces en la misma temporada. El 6 de enero de 2008 anotó 24 puntos en el último cuarto ante Toronto Raptors, récord de la franquicia.

James y los Cavs terminaron la temporada con un récord de 45-37. En 1ª ronda volvieron a cruzarse con Washington Wizards. En aquella serie, DeShawn Stevenson dijo de James que estaba "sobrevalorado".[29] Los Cavaliers dieron cuenta de Washington en seis partidos (4-2) y LeBron respondió a Stevenson con 29.8 puntos, 9.5 rebotes y 7.7 asistencias de media. En Semifinales de Conferencia esperaban unos Boston Celtics con hambre de anillo tras conseguir a Kevin Garnett y a Ray Allen el pasado verano. La serie se decidió en siete partidos en Boston. En aquel encuentro, LeBron anotó 45 puntos, la cuarta puntuación de la historia en un 7º partido. Sin embargo, Pierce, que también superó los 40 puntos, y los Celtics se llevaron el triunfo.

TEMPORADA 2008-2009

El mejor partido de LeBron James en la temporada 2008-09 fue en el Madison Square Garden, donde firmó 52 puntos, 10 rebotes y 11 asistencias, dos días después de que Kobe Bryant batiera la mejor marca de anotación en la historia del Madison Square Garden con 61 puntos. Sin embargo, la NBA informó que había revisado el vídeo del partido y decidieron quitarle el triple-doble que consiguió LeBron alegando que uno de los rebotes que consiguió tenía que acreditárselo a su compañero Ben Wallace. Con 39.3 décimas de segundo para concluir el partido, el rebote que se le dio a James tendría que haber sido de Wallace. De haber validado el triple-doble, James se hubiera convertido en el primer jugador desde Kareem Abdul-Jabbar en tener un partido de 50 unidades y dos dígitos en tres estadísticas diferentes. De paso, LeBron igualó a Michael Jordan como los únicos jugadores con al menos 50 tantos en dos o más ocasiones en el Madison Square Garden.

Aunque fue su partido más completo, no fue en el que más puntos anoto, ya que ante Milwaukee Bucks firmó 55 puntos. Del 10 de marzo al 13 de marzo, LeBron firmó tres triple-dobles consecutivos, ante Miami Heat, Los Angeles Clippers y Phoenix Suns, sumando siete en total en la temporada. En el All-Star Game de 2009, LeBron firmó 20 puntos, 5 rebotes y 3 asistencias. En aquella cita declaró que en próximas ediciones le gustaría participar en el Concurso de Mates, como hicieran estrellas como Michael Jordan y Kobe Bryant.

Con la victoria el 25 de marzo ante New Jersey Nets, Cleveland Cavaliers sumó un balance de 58-13 mejorando el 57-25 registrados en las temporadas 1988-89 y 1991-92 como mejor récord de su historia.

James consiguió el 4 de mayo de 2009 el MVP de la liga regular, ayudando a los Cavaliers de Cleveland ha finalizar la temporada con 66 victorias, estableciendo así un nuevo récord para la franquicia.

Los siguientes puestos dentro de la votación al Jugador Mas Valioso los ocupan (Los Angeles Lakers) Kobe Bryant (698 puntos), (Miami) Dwyane Wade (680), (Orlando) Dwight Howard (328) y (New Orleans) Chris Paul (192).



ESTADISTICAS DE LEBRON JAMES EN LA NBA

Año ↓ Equipo ↓ PJ ↓ PT ↓ MPP ↓ %TC ↓ %3P ↓ %TL ↓ RPP ↓ APP ↓ ROB ↓ TPP ↓ PPP
2003–04 Cleveland 79 79 39.5 .417 .290 .754 5.5 5.9 1.6 .7 20.9
2004–05 Cleveland 80 80 42.4 .472 .351 .750 7.4 7.2 2.2 .6 27.2
2005–06 Cleveland 79 79 42.5 .480 .335 .738 7.0 6.6 1.6 .8 31.4
2006–07 Cleveland 78 78 40.9 .476 .319 .698 6.7 6.0 1.6 .7 27.3
2007–08 Cleveland 75 74 40.4 .484 .315 .712 7.9 7.2 1.8 1.1 30.0
2008–09 Cleveland 81 81 37.7 .489 .344 .780 7.6 7.2 1.7 1.1 28.4
Total 472 471 40.6 .471 .328 .738 7.0 6.7 1.8 .8 27.5
All-Star 5 5 30.2 .516 .382 .545 6.6 5.2 1.4 .4 23.4


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Bob Cousy, el Houdini del Hardwood

He was magical before there was "Magic" (biografía oficial de NBA.com)

El primer "Chocolate blanco" de la historia

Bob Cousy nació en New York en 1928, en el seno de una familia pobre de inmigrantes franceses. Hasta los cinco años, cuando empezó la escuela primaria, no habló nada más que francés. Se crió en el barrio de Yorkville, en Manhattan, habitado en su gran mayoría por inmigrantes europeos, judios y libaneses. Jugando a stickball (deporte parecido al beisbol), el niño Bob creció en un ambiente multicultural que acabaría cuajando en su carácter, como algunos años después demostraría.

La familia Cousy pudo prosperar económicamente y pudo adquirir un apartamento en el barrio mayoritariamente negro de St. Albans, en el distrito de Queen's, donde sin tantas apreturas económicas Bob Cousy, con 12 años, empezó a acudir al Andrew Jackson High School. Allí descubrió el deporte del baloncesto, y empezó a jugar sin destacar especialmente. Pero un año después sucedió algo que cambiaría su carrera: se rompió su brazo derecho (el bueno) al caer de un árbol. Otros chavales hubieran desistido de seguir jugando al basket, pero Cousy ya tenía en gusanillo dentro de su cuerpo. Para no perder el tiempo durante su convalecencia, Cousy desarrolló un impresionante control con su mano izquierda. Esa condición de ambidiestro sería clave en su carrera profesional.

Tras acabar los estudios de instituto, Cousy saltó a la universidad de Holy Cross, en el estado de Massachusetts, tras rechazar una oferta de la prestigiosa Boston College por no gustarle sus instalaciones. En Holy Cross su estilo tardó en ser apreciado. El baloncesto era entonces un deporte estático y lento (no existía el límite de tiempo por posesión), más al estilo del balonmano que del basket actual. Alvin "Doggie" Julian, su entrenador, consideró en un principio "suicida" su rapidez y descaro a la hora de driblar al contrario y, sobretodo, de pasar al compañero. Muchas veces, sus compañeros no eran lo suficientemente rápidos de reflejos para recibir sus pases, y acaban golpeados con el balón en la cara.

A pesar de todo, conseguiría el reconocimento unánime de todos (salvo de su entrenador, que nunca lo tuvo en gran estima) al ganar el título universitario de 1947 con Holy Cross, el único de la historia de la universidad, aunque en la final hiciera un lamentable encuentro con 2 de 13 en tiros de campo. Su fama de malabarista llegó al mítico Garden de Boston, donde en un encuentro contra la Universidad de Loyola el público, viendo a Cousy confinado en el banquillo, coreó "We want Cousy! We want Cousy!" hasta que Julian no tuvo más remedio que sacarlo a la cancha. Resultado, 11 puntos en los últimos 5 minutos con buzzer beater incluído. Cousy era una estrella en Boston, y todos soñaban con verlo con los Celtics cuando saltara a profesional.

Cousy en su época universitaria

Se presentó al draft de 1950. Boston, después de una pésima campaña anterior (22-46 de balance) tenía la primera elección. Todos contaban con que Cousy sería escogido, pero no fue así. Red Auerbach, ya coach de los Celtics, prefirió escoger al pívot Charlie Share afirmando que "Mi objectivo es ganar, no fichar a los paletos de aquí". Cousy fue finalmente escogido en tercera posición por los Tri-Cities Blackhawks (que años después serían los Atlanta Hawks). Inmediatamente después fue traspasado a Chicago Stags, pero no llegó a debutar porque el equipo desapareció. Se organizó un draft de dispersión entre los jugadores de los Stags, y Cousy fue a parar a... Boston. El destino había vencido, pero ni Walter A. Brown, propietario de los Celtics, ni Red Auerbach estaban totalmente convencidos de su valía.

A pesar de todo, Cousy no tardó en convertirse en la estrella de Boston. Desde su año de rookie hasta que dejó Boston en 1963, nunca faltó a su cita con el All-Star, donde llegaría a ser dos veces MVP (en 1954 y en 1957). Un año después conseguiría el primero de sus ocho títulos consecutivos de mejor asistente de la liga. Pero los títulos no llegaban. New York era su verdugo habitual, y los Celtics no eran capaces de llegar a una final. Todo cambió en el draft de 1956, donde Boston seleccionó a tres jugadores que acabarían entrando en el Hall of Fame: KC Jones, Tom Heinsohn y un tal Bill Russell. La dinastia más larga de la historia de la NBA había empezado.


Aquel primer año glorioso de Boston fue también el mejor año a nivel individual de Bob Cousy, que le valió su primer y único premio MVP de la temporada. Los Celtics llegaron a su primera final donde ganaron por un disputadísimo 4-3 a los St. Louis Hawks. Las claves: la defensa feroz del joven Russell contra la estrella de los Hawks Bob Pettit y la magistral dirección de Bob Cousy. Al año siguiente, en la campaña 57-58, los Hawks se tomaron la revancha y se llevaron el título en la final. Fue la última serie de play-off que Boston perdió hasta 1967.

Un equipo inolvidable

El secreto de Boston era tener un equipo que funcionaba como un reloj. En ataque, Cousy dirigía a los suyos dando una marcha de velocidad extra imposible de controlar por los rivales. Y en defensa, Bill Russell evitaba cualquier atisbo de reacción en el equipo contrario. Todo bajo la atenta mirada del genial Red Auerbach. Por cierto, Cousy acabó teniendo una relación tan especial con Auerbach, que disfrutó de una prerrogativa que muy pocos jugadores (y seres humanos en general) poseían. Cuando se dirigía a su entrenador, no le llamba "Red", sino "Arnold", su nombre real.

Bob Cousy junto a Red Auerbach (Arnold para los amigos)

En la temporada 61-62 Cousy empezó su decadencia. Había perdido velocidad y su equipo se vio obligado a jugar a un ritmo más pausado, pero Cousy supo adaptarse y seguir llevando a los suyos a dos anillos más, hasta que tras ganar las finales de 1963 anunció su retirada. Tenía 35 años. Su emotiva despedida fue conocida como "The Boston Tear Party", y hasta el presidente John F. Kennedy (originario de Massachussets) pronunció un discurso en su honor.

A modo de curiosidad, en sus último partido como Celtic Cousy protagonizó una situación similar a la de Paul Pierce en las Finales del año pasado. En el último cuarto del sexto juego de las Finals de 1963 contra Minneapolis Lakers (la serie iba 3-2 a favor de Celtics), Cousy se torció el tobillo y tuvo que ser sustituido. A falta de dos minutos, y con los Lakers arriba por un punto, un renqueante Cousy volvió a la cancha cuando nadie, ni sus compañeros, lo esperaba. El subidón emocional que su vuelta provocó al equipo provocó la victoria de Boston por 109 a 112 en Minneapolis. Hasta el final de su carrera, Cousy llevó a los suyos al cielo.

Tras 13 años en Boston (todos como All-Star), 6 anillos y 1 MVP, Cousy empezaba una nueva vida como entrenador universitario. Entrenó a Boston College desde 1963 a 1969 (siendo sustituido, como ya se dijo por aquí, por Chuck Daly), hasta que tuvo la oportunidad de entrenar a un equipo NBA, los Cincinnati Royals (actualmente, los Sacramento Kings). En sus cinco años en el banquillo de los Royals poco bueno se pudo conseguir (un balance de 141-209), pero la gran anécdota, que demuestra el carisma que aún tenía Cousy, fue en la temporada 1970. Para animar al público a acudir al estadio, decidió volver a las canchas, con 41 años de edad, en función de jugador-entrenador. Sólo jugó 34 minutos en 7 partidos, pero sirvió para que el taquillaje en Cincinnati aumentara un 77 por ciento.

Cousy en Cincinnati, época para olvidar (como la horrenda portada de la revista)

Tras dejar los banquillos definitivamente, Cousy ocuparía el pintoresco cargo de Comisionado de la liga americana de soccer hasta 1979. Y a partir de ahí se dedicó a hacer de comentarista para los partidos de los Celtics. En 1993, tuvo la oportunidad de hacer sus pinitos en el cine como actor en la película "Blue Chips (Ganar de cualquier manera)", donde interpretaba al director deportivo de la universidad ficticia donde Nick Nolte ejercía de entrenador (y Shaquille O'Neal de jugador, por cierto). En una inolvidable escena, mantenía un diálogo con Nolte en una cancha de baloncesto mientras Cousy iba enchufando tiro tras tiro sin dejar de hablar. Impresionante. Con 81 años de edad, Cousy aún trabaja para los Celtics en el departamento de marketing.

Por último, un pequeño detalle sobre la gran valia humana de Cousy. Comentaba al principio cómo le marcó su infancia en el barrio de Yorkville donde jugaba a stickball con otros niños de orígenes bien diversos. Pues bien, en 1950, su año de rookie, Boston jugó un partido en North Carolina, un estado sureño donde la discriminación racial estaba más que extendida. En aquellos Celtics jugaba Chuck Cooper, seleccionado en el mismo draft, y que era conocido por ser el primer jugador negro drafteado en la NBA (hasta entonces sólo había jugadores blancos en la NBA... difícil de imaginar). Los Celtics reservaron un hotel en Raleigh para pasar la noche después del partido, para salir por la mañana a Boston, pero la dirección no permitió que Cooper se quedara por ser negro. Mientras todos sus compañeros se quedaron en el hotel, Cousy convenció a Cooper para coger ambos un tren nocturno hacia Boston y evitar la vergüenza de dormir en un hotel diferente a sus compañeros. Al llegar a la estación, Cousy comprobó algo que nunca había visto en su "civilizado" Boston, y fue descubrir que los lavabos para hombres del anden tenían dos puertas, una con la señal de "white" y otra con la señal de "colored". Como él diría más adelante en una entrevista, en aquel instante se sintió "avergonzado" de ser blanco.

Como regalo, dos videos impresionantes sobre Bob Cousy. El primero es un extraordinario reportaje sobre él con testimonios de Tom Heinsohn, Bill Russell, el mítico Red Auerbach y él mismo, entre otros. El segundo, un video que crea adicción. Son sólo 45 segundos, pero que son para ver una y otra y otra vez.





Larga vida al primer mago que tuvo el baloncesto, Bob Cousy.

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Obama, el baloncesto y el factor humano

El deporte puede cambiar el mundo. O, como mínimo, un país. Nelson Mandela lo hizo en 1995. Sudáfrica era un país legalmente sin apartheid desde hacía un año antes, cuando Mandela ganó las primeras elecciones democráticas de su historia. Pero socialmente los negros y los blancos sentían un resentimiento mutuo que podía desencadenar en cualquier momento una guerra cívil. En aquel 1995, a la convulsa Sudáfrica le tocaba organizar la Copa del Mundo de rugby. El rugby, durante los duros años del apartheid, era el deporte nacional de los blancos y estaba vetado para la mayoría negra. Por tanto, en el mejor de los casos el campeonato sólo serviría para interés exlusivo de la minoria blanca, y en el peor como chispa de una revuelta racial por cualquiera de las dos partes.

Como magistralmente relata John Carlin en su libro "El factor humano" (cuya adaptación cinematográfica está rodando ahora mismo Clint Eastwood), Mandela aprovechó la Copa del Mundo como una oportunidad única para unir el país. A pesar de que aquella selección sudafricana era totalmente blanca (aunque al final incluyó a un jugador negro en su plantilla), consiguió que todo el país, independientemente de su raza, viera a los Springboks como SU equipo. Bajo el slogan "one team, one country", y con la complicidad de los propios jugadores del equipo (liderados por el ya mítico François Pienaar), Mandela consiguió que un país dividido en dos se abrazara como un solo hombre tras vencer de forma épica la final de aquella Copa del Mundo.


Portada del muy recomendado libro de John Carlin

Que Obama tiene como uno de sus referentes a Mandela no es difícil de adivinar. Su optimismo casi patológico y su voluntad de unir y de convencer en lugar de dividir y de enfrentar a aquellos que no piensen igual que él salta a la vista. Y también tiene esa idea del deporte como un medio de unión y no de separación. Ese deporte no es el rugby, por motivos obvios. Es el baloncesto.

Obama y el baloncesto se han encontrado en muchas ocasiones. Su cuñado, Craig Robinson, es entrenador del equipo de baloncesto de la universidad de Oregon State. Él mismo jugó hasta llegar al high school, y según dicen sus biógrafos con un nivel más que aceptable, que podía haberle llevado algún paso más allá. Pero sus ambiciones políticas y sociales (y, como él mismo ha reconocido, su afición al alcohol, la marihuana y la cocaína) le empujaron a dejar la práctica del deporte para centrarse más en los libros. Tras estudiar Ciencias Políticas en Columbia, Obama se desplazó en 1985 al sur de Chicago para trabajar en la zona de Roseland como asistente social. Roseland era (es) uno de los barrios más deprimidos de Chicago, donde la población, mayoritariamente de raza negra, sufría unas tasas de paro y delincuencia espectaculares.


Mr. President Obama

En Chicago, Obama pudo comprobar los milagros que el deporte bien entendido puede hacer en una juventud marginal cuyo destino parece ligado a la delincuencia y a las drogas. La coincidencia de la llegada de Michael Jordan a la Windy City sirvió de detonante para que miles de chavales gastaran energías y tiempo libre a jugar en los destartalados playgrounds del South Side de Chicago en lugar de sucumbir a otras tentaciones más peligrosas. Obviamente, no era la panacea, pero ayudaba, de la misma forma que en Brasil el futbol ha ayudado enormemente a los chavales de las favelas.

El baloncesto tiene muchas virtudes. Es un deporte "barato". Sólo necesita una pelota que bote y un lugar donde encestarla. Una canasta y una bola naranja no son caras, pero ni siquiera son imprescindibles (un servidor se ha hecho multitud de "21" con sus amigos de niño con bolas hechas con papel de plata y una papelera). Se puede jugar en grupo, en uno contra uno, o incluso uno solo. Tiene unas reglas básicas fáciles de comprender, y adaptables al nivel de cada jugador. Además, aunque es un deporte de contacto es raro que genere agresividad entre los jugadores o entre los seguidores (salvo que sean griegos, claro).

Pero lo más importante es su condición de juego en equipo llevado hasta las últimas consecuencias. Cualquiera que haya jugado un partido de basket sabe que nadie gana un partido solo. Por supuesto que tener un crack infalible desde la línea de 3 o penetrando a canasta ayuda, pero en un deporte donde todos atacan y defienden a la vez es imposible jugar sin tus compañeros, por lo que el sentimiento de equipo es inevitable que aflore. Quizás sólo hay otro deporte con un sentido tan "comunitario" como el baloncesto... el rugby.

George W. Bush era amante del beisbol, deporte mayoritariamente blanco y no especialmente recomendable en según que ambientes (los bates de beisbol está demostrado que tienen demasiadas utilidades), y no dudaba en acercarse a ver a sus Texas Rangers (que aparte de ser una serie de Chuck Norris también es un equipo de beisbol) en cuanto tenía ocasión. Que Barack Obama haya instalado una cancha de basket en la Casa Blanca, que se deje ver por el Verizon Center donde juegan los Wizards de Washington, o que grabe un discurso especialmente para el All-Star de Phoenix no es pura afición a un deporte. No sería propio de un Presidente de los Estados Unidos. Es algo más.


Obama disfrutando de una cerveza y de un partido de los Wizards... bueno, disfrutando de una cerveza.

Obama conoce los valores que hacen grande al basket, y lo quiere enseñar al resto de su país, y al resto del mundo. Nadie espera que se vaya a echar unas canastas con el presidente de Irán, por ejemplo, pero sí parece tener una noción de la vida similar a la que representa el baloncesto. Y eso siempre va a ser bueno. Además, ¿a nadie le recordaba aquel famoso "Yes, we can" al "Yes, we believe" que atronaba en los partidos de los Warriors? Pues eso.

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Chuck Daly (1930-2009)

El año en Detroit está siendo funesto. A nivel social, la ciudad anda devastada por una crisis que se está llevando miles de empleos este año, especialmente en el sector de la automoción. A nivel deportivo, tuvieron que ver como, en su propia casa, North Carolina pegaba una tunda de campeonato a los paisanos de Michigan State en la Final de la NCAA. Su equipo profesional, los Detroit Pistons, hacían su peor campaña en casi una década y su único mérito fue clasificarse por los pelos para play-off para ser arrasados por LeBron y su banda por la vía rápida. Aparecen en todas las listas como protagonistas del peor trade del año (el de Iverson por Billups) y todo apunta a una dolorosa reestructuración este año, envueltos en mil rumores (como el de Hamilton o Prince por David West de New Orleans, que apuntaba aquí mismo CP3).

Y para colmo, dos de los mayores exponentes de su época más gloriosa (aparte de esta que ahora acaba), han fallecido con pocos meses de diferencia. Bill Davidson, su propietario desde 1974, fallecía el 13 de marzo. Y hoy fallecía, víctima de un cáncer de pancreas, Chuck Daly, el entrenador que convirtió a un equipo del furgón de cola de la NBA en un equipo que fue capaz de competir, y además ganando, con los Celtics de Bird, los Lakers de Magic y los Bulls de Jordan.

Sin haber destacado nunca como jugador, Chuck Daly empezó su carrera como entrenador sustituyendo al mítico Bob Cousy en la universidad de Boston College, a lo que siguió una exitosa carrera como entrenador de la universidad de Pennsylvania. No tuvo que cambiar de estado para vivir su primera experiencia en un banquillo NBA, ya que fue contratado en 1978 como entrenador asistente en Philadelphia 76ers. Su primera experiencia como head coach fue en Cleveland tres años después, aunque no llegó a acabar la temporada, víctima de un horrendo balance de 9-32. Tras una breve vuelta a Philadelphia llegó la oferta que cambiaría su vida, cuando Bill Davidson lo llamó para entrenar a Detroit Pistons. Era el año 1983.


El gran Chuck Daly

Desde que la franquicia llegó a Detroit en 1957, los Pistons nunca habían enlazado dos temporadas seguidas con balance positivo. Su status en la NBA era de franquicia de relleno y para representar a la liga en un estado de la importancia de Michigan. Todo cambió con Chuck Daly, que se encontró nada más llegar a tres jóvenes jugadores a los que supo ver su extraordinario potencial: Vinnie Johnson, Bill Laimbeer y el jugador sobre el que edificaría su legado: Isiah Thomas. Con una feroz defensa y un gran trabajo en equipo, Detroit empezaría a colarse en play-offs de forma asidua, con el añadido de un escolta al que ninguno de los 17 primeros equipos en elegir supo apreciar en el el draft de 1985 hasta que Detroit Pistons lo reclamó, su apodo era "El asesino silencioso", y su nombre Joe Dumars.

Boston dominaba su conferencia de forma insultante, con esporádicos asaltos infructuosos de los Hawks de Dominique Wilkins y de unos aún bisoños Bulls de Jordan, pero Detroit empezaba a asomar la cabeza. El aviso definitivo fue en la campaña 1986-87, cuando llegaron, via draft, dos jóvenes forwards llamados John Salley y Dennis Rodman, y la llegada de un veterano killer como Adrian Dantley. Eran las últimas piezas que necesitaba Chuck Daly para moldear su equipo. Las claves eran tres: la dirección magistral de Thomas, el trabajo en equipo llevado hasta sus últimas consecuencias y, sobretodo, una defensa agresiva llevada hasta el límite. Un apodo empezaba a sonar en las canchas por donde los jóvenes Pistons arrasaban, habían nacido los "Bad Boys".


Michael Jordan sabiendo de primera mano cómo se las gastaban en Detroit


Llegaron a la primera Final de Conferencia de la historia, donde perdieron en una durísima serie contra Boston por 4-3. La hegemonia de Boston mostraba signos de debilidad... y se derrumbó el siguiente año. Con la llegada de James Edwards, Detroit batió a los Celtics y se coló por primera vez en las finales de la NBA. En aquellas finales del 88, Detroit se enfrentó a los todopoderosos Lakers de Magic y Kareem. El principio de la serie apuntaba bien para los Bad Boys, con un 3-2 de ventaja para Detroit a falta de los dos últimos encuentros en Los Angeles. El 4-2 no llegó por culpa de decisiones arbitrales más que dudosas que evitaron que Detroit se llevara el primer partido. En especial, por culpa de una falta de Laimbeer sobre Kareem que sólo el arbitro vio y que permitió al pívot de los Lakers anotar dos tiros libres decisivos. Victoria de Los Angeles 103-102, que repitieron en el Game 7: 108-105. Más cerca imposible.

La temporada 88-89 presentó dos grandes novedades en Detroit. La primera fue el traspaso de un Dantley que estaba ya de capa caída por el no tan espectacular, pero más efectivo Mark Aguirre. La segunda, el traslado de Detroit al Palace de Auburn Hills. En su nueva casa, Chuck Daly y los suyos supieron que éste tenía que ser su año, y lo fue. Dominaron insultantemente su conferencia, y consiguieron la revancha total y completa ante unos Lakers que por primera vez se sintieron viejos. Fue la señal que Kareem Abdul-Jabaar entendió como la definitiva. Esa misma temporada se retiró.


Los chicos malos de Detroit

La 89-90 fue la temporada donde Celtics y Lakers confirmaron su decadencia, y dos franquicias emergentes amenazaban con tomar control en la liga: los Bulls de un Jordan cada vez más decisivo, y los frenéticos Blazers de Clyde Drexler. Pero no pudieron con el áspero estilo de juego de los Pistons de Chuck Daly. La genialidad de Jordan no pudo (aún) con ellos, y cayeron en unas históricas Finales de Conferencia que no se resolvieron hasta el último partido. Ante Portland, un Isiah Thomas en su mejor momento no permitió muchas alegrías a los Blazers. 4-1 con tres victorias seguidas como visitante, algo inédito.

Pero el empuje del mejor jugador de todos los tiempos acabó con la dinastia de Detroit. La franquicia que posiblemente había jugado mejor como bloque de la historia no pudo con un Jordan sencillamente magistral, y las Final de Conferencia perdida (y arrasada) a favor de Chicago acabaría con una época. Laimbeer y Thomas se retiraron, y los Salley, Edwards, Rodman y demás acabarían siendo traspasados. Sólo Dumars se quedó como puente hasta tiempos mejores (que acabarían llegando).

Chuck Daly dejaría su cargo en Detroit en 1992, para fichar por los New Jersey Nets, donde estaría dos temporadas sin demasiado brillo. Pero ese verano tuvo la oportunidad de llevar al mejor equipo de todos los tiempos. La primera selección estadounidense profesional que disputó una competición internacional. El original Dream Team que deleitó a todo el mundo en Barcelona'92. Nunca nadie tuvo el honor de entrenar a la vez a Magic, a Bird, a Jordan, a Barkley, a Stockton, a Karl Malone, a Ewing, a Drexler, a Robinson, a Mullin y a Pippen (¿Laettner? ¿Quién es ese?). Su trabajo era más difícil de lo que parece. Juntar egos de la inmensidad de Jordan, Barkley o Ewing y hacer a su equipo jugar como lo hicieron los Pistons del 89 y del 90, como un bloque. Lo consiguió con creces sin renunciar al espectáculo. Quien tuvo el placer de seguir aquella competición olímpica nunca lo podrá olvidar.


Chuck Daly en muy buena compañía


Tras dos pasos discretos por los banquillos NBA (los dos años mencionados en los Nets y otros dos en Orlando Magic), Chuck Daly dejaría definitivamente su faceta de entrenador y haría esporádicas incursiones como comentarista y analista, donde sorprendía ver como el entrenador de aquellos volcánicos, duros y hasta agresivos Bad Boys era un hombre de lo más afable y buena gente, sin palabras altisonantes ni afán de protagonismo. Quizás ese fue su secreto.

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